¿Qué son los
primeros auxilios?
Los primeros
auxilios, son medidas terapéuticas
urgentes que se aplican a las víctimas de accidentes o enfermedades repentinas
hasta disponer de tratamiento especializado. El propósito de los primeros
auxilios es aliviar el dolor y la ansiedad del herido o enfermo y evitar el
agravamiento de su estado. En casos extremos son necesarios para evitar la
muerte hasta que se consigue asistencia médica.
Los primeros auxilios
varían según las necesidades de la víctima y según los conocimientos del
socorrista. Saber lo que no se debe hacer es tan importante como saber qué
hacer, porque una medida terapéutica mal aplicada puede producir complicaciones
graves. Por ejemplo, en una apendicitis aguda un laxante suave puede poner en
peligro la vida del paciente.
Conceptos claves
¿Que es una emergencia?
Es una situación que
de no mediar asistencia inmediata y calificada se pone en peligro la vida.
¿Que es una urgencia?
Es una situación que
reclama pronta asistencia sin peligro inminente de muerte.
¿Que es un accidente?
Es un fenómeno
inesperado de acción súbita y violenta que puede causar lesiones o traumatismos
Cómo actuar
Cualesquiera que sean
las lesiones, son aplicables una serie de normas generales. Siempre hay que
evitar el pánico y la precipitación. A no ser que la colocación de la víctima
lo exponga a lesiones adicionales, deben evitarse los cambios de posición hasta
que se determine la naturaleza del proceso. Un socorrista entrenado ha de
examinar al accidentado para valorar las heridas, quemaduras y fracturas. Se
debe tranquilizar a la víctima explicándole que ya ha sido solicitada ayuda
médica. La cabeza debe mantenerse al mismo nivel que el tronco excepto cuando
exista dificultad respiratoria. En ausencia de lesiones craneales o cervicales
se pueden elevar ligeramente los hombros y la cabeza para mayor comodidad. Si
se producen náuseas o vómitos debe girarse la cabeza hacia un lado para evitar
aspiraciones. Nunca se deben administrar alimentos o bebidas y mucho menos en
el paciente inconsciente. La primera actuación, la más inmediata, debe ser
procurar al paciente una respiración aceptable: conseguir la desobstrucción de
las vías respiratorias para evitar la asfixia, extrayendo los cuerpos extraños
—sólidos o líquidos— y retirando la lengua caída hacia atrás. Si el paciente no
respira por sí sólo habrá que ventilarlo desde el exterior mediante respiración
boca a boca hasta disponer de un dispositivo mecánico.
El segundo aspecto a
corregir es el referente al sistema circulatorio, para evitar el shock. Se
deben valorar la frecuencia cardiaca y la tensión arterial. Una valoración
inicial se obtiene tomando el pulso: permite valorar la frecuencia y ritmo
cardiaco, y su “fortaleza” nos indica una adecuada tensión arterial. El shock o
choque es un trastorno hemodinámico agudo caracterizado por una perfusión
inadecuada, general y duradera, de los tejidos que pone en peligro la vida. Los
signos característicos son la piel fría y húmeda, los labios cianóticos
(azulados), la taquicardia y la hipotensión arterial (pulso débil y rápido), la
respiración superficial y las náuseas. Estos síntomas no son inmediatos; el
shock puede desarrollarse varias horas después del accidente. Para evitarlo
debe mantenerse abrigado al paciente e iniciar lo antes posible la perfusión de
líquidos y electrolitos por vía intravenosa. Está prohibido administrar
fármacos estimulantes y alcohol.
Las urgencias que
requieren primeros auxilios con más frecuencia son los accidentes en los que se
produce asfixia, parada e infarto
cardiacos, sangrado grave,
envenenamiento, quemaduras, golpe de calor e insolación,
desvanecimiento, coma, esguinces, fracturas y
mordeduras de animales.
SIGNOS
VITALES.
Son
las señales fisiológicas que indican la presencia de vida de una persona. Son
datos que podemos recabar por nuestra cuenta con o sin ayuda de equipo. Los
signos vitales son:
• Frecuencia respiratoria: número de respiraciones
por minuto.
• Frecuencia Cardiaca: número de latidos del
corazón por minuto.
• Pulso: reflejo del latido cardiaco en la zona
distal del cuerpo.
• Tensión Arterial: la fuerza con la que el
corazón late.
• Temperatura corporal del paciente.
• Llenado capilar.
• Reflejo pupilar
• Frecuencia respiratoria: al igual que en
la evaluación primaria se toma usando la nemotecnia VES ( ver, oir , sentir )
contando cuantas ventilaciones da por minuto la persona. Este es el único signo
vital que uno mismo puede controlar por lo que es importante no decirle al
paciente que se va a valorar para que no altere su patrón ventilatorio.
• Frecuencia cardiaca: se toma con
un estetoscopio (o colocando el oído sobre el punto citado) el cual se coloca a
la altura del quinto espacio intercostal en la línea media clavicular, es
decir, a la altura del pezón izquierdo inclinándolo un poco hacia la izquierda,
al igual que la frecuencia respiratoria se cuenta cuantas veces late el corazón
en un minuto.
• Pulso: este signo indica que está
llegando la sangre a todas las zonas del cuerpo. Debemos contabilizar cuantas
pulsaciones hay en un minuto y detectar si es débil o fuerte. Existen
diferentes zonas para tomar el pulso.
La
evaluación de estos tres signos puede abreviarse contando los latidos,
pulsaciones o respiraciones en 20 o 30 segundos y multiplicándolo por 3 o 2
respectivamente, obteniendo así el total de latidos, pulsaciones o
respiraciones por minuto, para darnos una idea general del patrón cardiaco,
circulatorio o respiratorio. Pero sólo en caso de extrema urgencia donde no se
disponga de tiempo sugerido.
-Pulso carótido: se coloca el dedo índice y medio
en el mentón, se sigue en línea recta hacia el cartílago cricoides (manzana de
adán) y se recorre lateralmente 2cm aproximadamente haciendo cierta presión.
Se
debe evitar estar estimulando el cuello debido a que en esta zona pasa un
nervio el cual al estimularse provoca que los signos vitales de nuestro
paciente empiecen a decrementarse.
-Pulso
radial: se descubre la muñeca, con el dedo índice y medio se sigue la línea del
dedo pulgar hasta la muñeca y se ejerce presión hacia el hueso.
-Pulso
braquial: este se utiliza sobre todo en niños debido a que ellos tienen mucho
más sensible el nervio del cuello. La manera de tomarlo es descubrir el brazo,
el dedo índice y medio se colocan en el bíceps y se recorren hacia la cara
interior del brazo separando los músculos y haciendo presión hacia el hueso.
Tensión arterial: se coloca el tensiometro
en el brazo con la flecha o las mangueras en la zona de la arteria (el doblez
del codo), se cierra pero no se aprieta al brazo, se busca el pulso de la
arteria que pasa en esa zona y ahí se coloca la campana del estetoscopio; con
la perilla se hace subir la aguja del tensiometro hasta los 160mmHg o
dependiendo de la presión que maneje normalmente nuestro paciente, después se
abre la perilla lentamente para poder escuchar en donde se empieza a oír el
latido cardiaco y donde se deja de escuchar. El primer ruido y el último que
escuchemos nos indicarán cuál la tensión arterial.
Técnica
V.E.S.
Es la manera más rápida y eficaz de detectar la
presencia signos vitales. Se realiza una vez comprobada la Inconsciencia, y
adquirida la posición de trabajo (ambas rodillas flexionadas apoyadas en el
piso, una a la altura del tronco u hombros y la otra de la cadera o el tronco)
Se realiza colocando el odio cerca de la cara y
boca del lesionado, abriendo la vía aérea, fijando la mirada en el tronco, para
distinguir su movimiento, Con el fin de Ver, Escuchar y Sentir
la respiración, el paso de aire.
• Reflejo pupilar: si posee una
linterna pequeña, alumbre con el haz de luz el ojo y observe como la pupila se
contrae. Si no posee el elemento productor de luz, abra intempestivamente el
párpado superior y observe la misma reacción, o con la mano cubra el ojo y
quite repentinamente para ver la contracción de la pupila.
-Al revisar las pupilas, y determinar
si son funcionalmente normales se utiliza la nemotecnia:
Pupilas
Iguales
Redondas
Reactivas a la
Luz
-Existen diferentes tipos de pupilas:
Normorefléxicas: que responden al
estímulo de la luz.
Arrefléxicas: que no responden al estímulo
de la luz.
Mióticas: cuando están contraídas.
Midriáticas: dilatadas.
Isocóricas: son del mismo tamaño.
Anisocóricas: cuando son de diferente
tamaño.
Temperatura corporal: se toma por
medio de un termómetro ya sea debajo del brazo o debajo de la lengua. También a
grandes rasgos se puede saber la temperatura corporal palpando la piel de la
persona ya que esta se puede sentir muy caliente o fría.




